
El sistema Naja está fabricado al 100% de forma artesanal por mí mismo. Todos los materiales son de origen europeo: el latón, el hilo de los resortes y el cuero provienen de Francia, mientras que los tubos de alpaca son de Alemania.
La fabricación de este booster se asemeja más a la micromecánica que a la luthería tradicional.
Me gradué en micromecánica en el año 2000, compaginando mis estudios con el Conservatorio, donde obtuve mi Diploma de Concierto en 2008 (una titulación de alto nivel equivalente a estudios superiores y perfeccionamiento).
Cada sistema Naja es el resultado del mecanizado y ensamblaje meticuloso de 12 piezas distintas.
Yo mismo realizo personalmente tanto el grabado como el barnizado final de cada unidad.
El mecanizado de las piezas de latón y el corte de los tubos se realizan con un torno 102 tipo Schaublin con más de un siglo de historia. He modernizado esta joya con un variador que me permite fabricar también los resortes de forma precisa. Aquí tenéis una foto en la que podéis verme trabajando en mi taller.
El grabado se lleva a cabo mediante una fresadora CNC de 4 ejes. Esta herramienta me permite crear placas decorativas de latón personalizadas para el codo de la campana en trompetas y cornetas, así como para la vara de afinación en los trombones, aportando un toque único y profesional a cada instrumento.

Finalmente, el ensamblaje se realiza mediante soldaduras de estaño para los boosters desmontables y de estaño con plata para los modelos fijos.
Posteriormente, el booster vuelve al torno para los acabados, donde realizo los roscados a izquierda y derecha. Los tornillos de media luna también requieren una labor intensa: tallado de roscas, corte de tubos de latón, unión de tornillos mediante soldadura, pulido y, por último, el revestimiento manual con cuero.
Antes de aplicar el barniz, se añade una laca especial sobre el grabado para resaltarlo. Los boosters NAJA representan horas de trabajo y una inmensa pasión por la música.
Atentamente,
VALENTE Hubert.
